Entre los más comunes se encuentran la falta de materiales o documentos, retrasos y pagos por adelantado sin que los trabajos correspondan a los aportes financieros. Los administradores también registran la incertidumbre de saber qué está sucediendo en la obra y cuánto tiempo durará, además de no tener el conocimiento técnico para discutir con la empresa contratada. Durante el transcurso de las obras, surgen debates y problemas que provocan discusiones e incluso adendas contractuales.
Generalmente, las divergencias son provocadas por problemas constructivos, afirma el Ing. Claudio Silva, fundador de Prevente Engenharia, y estos podrían haberse identificado en una consultoría especializada que generaría un memorial descriptivo para ese trabajo o que podrían ser objeto de reclamación en garantía.
Los problemas desconocidos por el administrador o por la empresa prestadora de servicios son uno de los mayores factores de origen de los problemas reportados. Pues como no existe una planificación previa, la empresa va conociendo las dificultades, lo que termina generando un aumento en el valor de la obra y resultando en la inseguridad de los clientes. Y lo que es peor, muchas veces los problemas no reciben el análisis correcto o podrían haberse identificado en un diagnóstico antes del proceso de cotización.
La contratación de una empresa especializada no garantiza que todos los problemas serán resueltos. Normalmente no se realiza un trabajo de consultoría que genere un memorial descriptivo específico para ese problema. Las empresas, en una cotización donde los presupuestos no son cobrados, no tienen condiciones de evaluar correctamente lo que realmente el cliente necesita, pues normalmente tienen la visión de vender la solución que conocen al cliente sin discutir la causa del problema, lo que puede acabar funcionando o no.
La señal más clara de que la obra tiene o puede tener algún problema es el retraso, quizás por la cantidad insuficiente de trabajadores adecuados y principalmente la falta de pagos de mano de obra o de materiales. En algunas ocasiones, el condominio aporta una gran parte del anticipo que, junto con las cuotas pagadas en los primeros meses, deja muy patente que el trabajo no ha correspondido ni corresponderá a la inversión ya realizada.
Por eso nuestra misión es concientizar al cliente de que antes de abrir su cotización, realice una consultoría específica que pueda diagnosticar el origen de los problemas y describirlos en un documento (proyecto, memorial o dictamen), y solo después ponga su obra a consideración de las empresas para cotizar. Con esto, la obra y todos los pasos ocurrirán con mayor calidad, seguridad y previsibilidad.
Prevente tiene el programa XPERT que orienta desde el momento de su solicitud, ofreciendo una consultoría al cliente antes de que abra su cotización, entendiendo su necesidad dentro de un contexto y características de cada edificio. El Xpert cuenta con nuestras consultorías específicas (Doctores) que analizarán las causas de los problemas e indicarán la mejor terapia o proyecto, documento este que deberá fundamentar el proceso de acompañamiento de la obra.
A pesar de que priorizamos la prevención, cuando el cliente surge con el problema, realmente tenemos cómo ayudarlo, siempre buscando analizar cada contexto único, utilizando nuestras consultorías, herramientas exclusivas y métodos consagrados, ya sea que involucren a la justicia o no.